El edificio data de principios del siglo XX y es uno de los primeros construidos en Marina di Campo. Durante años fue hogar de pescadores. En el pueblo lo llamaban Palazzo Vaticano, por la cisterna de agua que abastecía a todo el edificio: para la época, una comodidad valiosa.
Las fotografías de 1943–45 muestran el pueblo de entonces: unas pocas casas, los árboles y las colinas detrás.
En el interior se han conservado los techos originales de terracota y madera y las bóvedas de los dormitorios, intactos desde hace un siglo. Se duerme bajo la misma bóveda de entonces, con todas las comodidades de hoy.
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